miércoles, 17 de febrero de 2016

οὐκ ἔχει κεφαλήν

ὁ Πεπης οὐκ ἔχει κεφαλὴν...
Así hemos empezado una historia hoy en clase en la que cada uno ha ido aportando su granito de arena. No tenía mucho sentido (por decirlo de forma suave) pero lo interesante de esta actividad es el esfuerzo, que ya produce frutos muy gratificantes, por usar correctamente los casos, hacer concordancias con los artículos, conjugar en la persona correcta... expresarse cada vez mejor en griego. No me atrevo a transcribir el argumento de esta historia colectiva que hemos improvisado hoy (había dioses, amor, viajes, mujeres, muertes, desmembramiento, venganza... y un final muy, muy griego). Solo dejo una imagen de alguna de las cosas que han ido saliendo en su desarrollo.

A pesar de que las primeras horas siempre hay alguno que está más dormido que despierto, al final todos han podido engancharse a la actividad, todos han colaborado varias veces en el desarrollo de la historia (con más o menos imaginación) e incluso ha habido alguna discusión, Ἑλληνιστί, sobre las variaciones que surgían: πῶς κλαίει εἰ κεφαλὴν οὐκ ἔχει; τοῖς βραχίοσι...καὶ πῶς ἐσθίει; τῷ θώρακι...